sábado, 13 de noviembre de 2010

Complejos




- ¿Has visto mis muslos y barriga?
- Sí, claro. ¿Qué les pasa a tus muslos y a tu barriga?
- ¿Qué no les pasa?, ¡mejor dicho! ¡Les pasa de todo!
- ¿Qué?
- Para empezar son tan gordos que si hundes el dedo puedes caer en un abismo infinito, a veces me da miedo que desaparezcas entre ellos. Por no hablar de la celulitis, que cuando me muevo parezco un flan temblando. ¡Y ya no te digo las malditas estrías!
- ¿Qué son las estrías?
- ¿Cómo? ¿No te has fijado?
- No...
- ¡No me lo creo!
- Creételo... ¿qué son?
- Mira, las rallitas estas. Salen de engordar y adelgazar, cuando la piel se estira. Mira, tengo tantas que un día creo que me abriré del todo y podré enseñar mis órganos internos.
- ¡Que bestia que eres!
- ¡En serio! ¡Mira! ¡Son asquerosas!
- No me lo parecen...
- No mientas, sí lo parecen...
- Lo que tú digas... Voy a la cocina, ¿traigo helado?
- Sí.
- Pero te lo traigo con una condición...
- ¿Qué condición?
- Que me dejes morder y saborear esos muslos y esa barriga durante toda la noche.

1 comentario:

pepe dijo...

El amor no sabe de estrías físicas, solo ve belleza porque solo hay belleza.