sábado, 1 de noviembre de 2014

"Feminismo bueno"

Hay algunas famosas que andan hablando de "feminismo bueno" con la intención de desmarcarse de cualquier feminismo que suene radical. ¿Qué deciros? Me parece el feminismo que le gusta a la industria, ese que se puede tolerar porque "es bonito". 

Sé que sueno quejica, que me paso la vida cuestionando todo, pero desde el momento que abrazas el feminismo y analizas tu entorno, nada vuelve a ser lo mismo y necesitas ser crítica para no caer en los mismos errores que nos han llevado a aguantar el sistema con toda su discriminación machista.

El supuesto "feminismo bueno" al parecer es aquel que no habla de patriarcado, que entiende que las feministas odian al hombre aprovechándose sin embargo de entrar gratis a discotecas.

No tengo un manual de como ser la perfecta feminista, ni tampoco quiero imponer a nadie como entender el movimiento. Crecemos a medida que leemos, nos informamos, maduramos a cada paso y vamos aprendiendo sobre el tema con nuestras compañeras, con el día a día. Yo he tenido y tengo algunas frases y comportamientos que han mamado del machismo (e intento rectificar). Tengo también mis contradicciones, pero no voy a pasar por alto que quieran hacer de algo bueno como es el feminismo, una caricatura barata.

Porque el feminismo es más que Bridget Jones, Sexo en Nueva York y las canciones de Beyoncé (o eso creo yo). Me río con Bridget, me cae simpática, he visto esa serie de éxito e incluso tengo un personaje favorito, Beyoncé tiene canciones que me gustan e indiscutiblemente tiene un gran talento para la música y el baile. Todas ellas además, visibilizan a la mujer y eso, obviamente, me parece un punto a favor pero también me parece necesario profundizar.

Bridget Jones aparentemente es una mujer independiente, con una vida de mujer moderna. Sin embargo su único objetivo en la vida pasa por casarse con un hombre de éxito, mejor posicionado que ella, que le de la vida que merece y reconocimiento por parte de su familia, porque ella, por sí sola, es un desastre. Al parecer Bridget no puede ser lo que es, rellenita y un caos simpático de mujer, sino que necesita un hombre que destaque por ella (los dos hombres con los que mantiene relaciones son respetados en sus profesiones, con un buen estatus social).

Sexo en Nueva York es una serie protagonizada por mujeres ultramodernas, que hablan de hombres 24 horas al día. Aplaudo que una serie hable de mujeres liberadas sexualmente pero también soy consciente de las múltiples contradicciones que muestra. Viven solas, tienen sus trabajos, sus aficiones, pero de nuevo solo persiguen amar y follar con hombres todo el tiempo. Cierto, la protagonista no solo vive para eso, también para otro de nuestros grandes objetivos vitales: la ropa. Me encanta la moda, no me malinterpreten, pero la moda que yo decido, no la de las pasarelas y menos la que me imponen personas que tienen muchísimo dinero. No puedo dejar de darme cuenta que el mensaje es el mismo que el de muchas otras pelis y series: nuestro objetivo vital es casarnos, enamorarnos para siempre jamás (con un señor, claro), ser a través de una pareja, a ser posible que cumpla con los siguientes requisitos: guapo, estatus social alto y mucho dinero.

He leído que Beyoncé se ha proclamado feminista dentro de este "feminismo bueno". Como dije Beyoncé me parece buena artista. Pero no significa que porque ella hable de feminismo se me nuble la vista y no sea capaz de ver más allá. Voy a creerme que Beyoncé se está cuestionando el sistema. Claro, podría ser, ¿por qué no? En cualquier caso, hay que reconocer que buena parte de su repertorio es machista (ya, ya, ella también tiene derecho a  meter la pata y cambiar). 

Recuerdo una canción de Destiny's Child (el grupo a través del cual se hizo famosa) donde se dice que un hombre debe ser un soldado para la mujer, que debe ser capaz de pegarse con otros por defender a su chica y que le debe proporcionar ropa y joyas de lujo. En cuanto a esa otra canción con vídeo clip sencillo pero muy elegante y ritmos pegadizos- la primera que la baila soy yo-, Beyoncé repite una y otra vez que si alguien la quiere de verdad, la forma de demostrárselo es "poniendo un anillo aquí". Beyoncé es conocida por declarar que las mujeres que se respetan tienen noviazgos largos y acaban casadas. Parece ser que dicha canción reafirma este modo de pensar de la artista, que a mi juicio con dichos comentarios menosprecia a otras mujeres y se olvida de la tan nombrada sororidad femenina.

Puede que Beyoncé tenga sensibilidad, que vea que la mujer está en clara desventaja. Me lo creo. Y me alegro. Pero si sigue abrazando el feminismo tendrá que cuestionar frases como estas así como eso que llaman " feminismo bueno". Porque la industria que le blanquea la piel en portadas y fotos para que no sea demasiado negra, la industria que explota por sistema su sexualidad y no la de su novio, un rapero bien tapado, la industria que le dice que cante todo el tiempo sobre amor eterno y que un hombre la rescatará de sus problemas es capitalista, racista y HETEROPATRIARCAL y por consiguiente, machista. 

Y ojo, que nosotras también tenemos derecho a disfrutar de las canciones de Beyoncé, a ver Sexo en Nueva York o las películas de Bridget Jones. Es lícito y comprensible que formemos parte de la cultura de masas. Somos humanas.

Además, me parece interesante que gente con éxito mediático se cuestione el sistema, vea las injusticias y quiera combatirlas, que cantantes, actrices, directoras de cine, estén encaminando su vida hacía el feminismo, abriendo su mentalidad, luchando. Aún así percibo este "feminismo bueno" como un feminismo edulcurado para no herir más sensibilidades de las estrictamente necesarias, que invisibiliza muchas veces el activismo de otras mujeres y que se olvida de la raíz de los problemas.

Ese feminismo que no critica el amor romántico, que no habla de heteronormatividad, que no cuestiona las estructuras laborales y que no se rebela contra el sistema porque en muchos puntos, se nutre del propio sistema.

Este es un mecanismo muy empleado desde las clases dominantes: tenemos un movimiento social activo, con ideas progresistas y reivindicativas. Lo primero que hace el sistema, es desprestigiarlo y burlarse de él. Cuando el movimiento crece, el sistema se lo apropia y lo deforma de manera que pueda serle rentable. 

Y bienvenido sea que se hable de feminismo gracias a películas, series o canciones si eso permite que mujeres y hombres de todo el planeta se hagan preguntas sobre el tema y se impliquen, pero entendiendo que la crítica constructiva es necesaria para seguir en pie contra el sistema capitalista y heteropatriarcal.

El que escribió esto, dejó todo su poderío a relucir.

martes, 12 de agosto de 2014

Educación sexual machista

Indiscutiblemente somos más libres sexualmente que lo fueron nuestras madres pero aún así la estela heteropatriarcal se ha metido en nuestra forma de tocar, tocarnos y ser tocadas. 
También en como viven ellos el sexo, porque en el fondo, esto es algo que nos repercute a todos y todas.


Sexualidad como reproducción

Es más que evidente que los niños y niñas tienen sexualidad y la exploran de una manera inconsciente, sin saber bien que hacen, pero es durante la adolescencia cuando las cosas comienzan a tener un nombre. Es entonces cuando "oh, dios mío, la tele y la escuela te van a educar sexualmente" (porque si crees que te dirán algo en tu casa... ¡se te puede pelar el culo de esperar!). Entonces, ¡todo solucionado! Pero ni de lejos, porque nos guste o no el mensaje con el que hemos crecido ha sido el del cuento de la reproducción, mientras que el placer no era nombrado y si lo era, era el placer masculino, el de ellos en exclusividad. Nosotras como madres, nosotras estimulando al falo del señor cis. El mensaje católico clavado a fuego en nuestra educación sexual.

Recuerdo que en Conocimiento del Medio tratábamos el tema de la pubertad. Eso de que te salen pelos, te estiras, te crecen las tetas, te cambia la voz y todas esas cosas. Entonces podíamos ver dibujos de genitales de hombres y mujeres. Y reírnos. Porque sí, nos hacía gracia. ¿Y cual era su uso? Pues hacer pipí y tener bebés. 

Recuerdo también que en el colegio hicieron una sesión patrocinada por una marca de esas que tienen anuncios en la televisión, donde nos repartían compresas y tampones para hablarnos de la menstruación y el embarazo. Por supuesto, en esta sesión sacaron a los chicos de clase, fueran a enterarse de porque sangrábamos una vez al mes y porque nos dolía "la tripa", fueran a conocer algo más de las mujeres, a empatizar.

El placer no existía. Y no existió durante gran parte de la pubertad. Da igual que se hicieran bromas, que algunos y algunas ya hubieran tenido sus primeras experiencias. Que viéramos escenas en películas. Que la Super Pop, la Vale, la Playboy o las películas porno nos hubieran intentado instruir en dar y recibir placer. No existió. Porque el placer venía envuelto en mil prejuicios. Venía con mil tabús, con todo su machismo. 

¿Y qué pasaba en aquellos momentos en los que ocurrían anécdotas de tipo sexual? La persona en cuestión era ridiculizada. Si tenías suerte de ser un niño recibías el mote de "pajillero" durante una temporada, pero no pasaba nada porque todos se reían y reconocían hacerlo también. Por su parte, tu madre y padre podían decirte algo de lo sucedido; "son cosas de chicos".  Si eras niña, era peor pues "no estabas comportándote como una señorita" y la palabra "guarra" te perseguía toda la etapa escolar, con el consiguiente trato vejatorio de ellos- que enseguida asumían que eras útil solo para ser tocada- y de ellas- que ya no te respetaban como compañera de clase. ¿Y cómo actuaba tu Santa Madre y tu Santo Padre? ¡Totalmente abochornados porque su niña tenía que mantener una reputación! Nadie aprovechaba estas oportunidades para explicar que era aquello del sexo, igualando el mensaje para ellos y ellas, sin hacer distinción ni etiquetar en base a lo que se espera del género al que se pertenezca. Nadie aprovechaba para decir que el error no era hacerlo, sino hacerlo en momentos inapropiados o asumiendo riesgos para la salud. Un castigo o una falta grave era el resumen de todo aquello.

Por aquella época, la serie que seguía con mucha pasión era "Sensación de Vivir", sí, absurda como ella sola, pero ahí estaba yo pegada a la pantalla. Aparentemente "Sensación de Vivir" era super moderna, porque el padre y la madre de Brando y Brenda les hablaban de sexo. En realidad en el único momento que los progenitores hablan del tema es ante la probabilidad de que Brenda esté embarazada. 

Es el mensaje que nos dieron en muchos de nuestros hogares: "no vengas con un bombo" era todo lo que teníamos que saber las mujeres de nuestra sexualidadA ellos se les permitía mirar bragas y tocarse, por muy ordinario que supusiera, pero nuestro placer era obviado. Y de muestra me vienen a la mente algunos de los personajes con los que hemos crecido, todo hombres que sin problemas alardeaban de esto; "Chicho Terremoto" o más tarde "Shin Chan" quiénes pueden perseguir a niñas, volverse locos con ellas, estirarse del pene y a la misma vez sonar divertidos. Jamás en la vida se nos hubiera ocurrido que fueran niñas e hicieran lo mismo. Porque las niñas solo se enamoran y les salen corazones de la cabeza. 


Sexualidad como penetración y eyaculación masculina

La mayoría de nosotras hemos sabido antes como se masturbaba un chico que una chica. Por supuesto, experimentamos de una forma o de otra que era aquello de excitarse pero no le poníamos nombre, no sabíamos de donde venía, no preguntábamos como se conseguía aquello y hasta donde se podía llegar. ¡Y madre mía hasta que supimos que era el clítoris! o incluso ¡hasta que nos masturbamos! ¡Pasaron años! En cambio, teníamos claro que ellos se la "meneaban", que de allí salía un líquido y que les daba mucho gusto y si se lo hacíamos nosotras, mejor (porque claro, todos son heterosexuales... ironía).

Y es que donde más machismo sexual se puede observar es en la constante presencia de la "paja" del hombre y el olvido que vive el clítoris de la mujer. ¿Por qué hemos crecido con el tabú de nombrarlo? Pues muy sencillo: porque implica decir abiertamente que esa parte de la anatomía femenina está exclusivamente para dar placer, orgasmos generalmente más intensos, sin la necesidad de ningún pene. Y el placer de la mujer no podía existir, estaba prohibido y en cualquier caso sometido al del hombre. 

La sexualidad que aparecía en la televisión no aclaraba gran cosa tampoco. Al parecer las mujeres nos volvíamos locas exclusivamente cuando un hombre nos penetraba. Creces con la idea de que es lo que debe ser y cuando no te pasa, cuando no llegas al orgasmo al minuto uno y gritando como una poseída, finges, quizás no finges a malas, sencillamente tienes miedo de no cumplir las expectativas, como en el fondo lo tienen ellos también. Porque esas mismas escenas les han dicho que si son unos geniales amantes y si su pene tiene la medida perfecta (grande) nos harán tocar el cielo en cero coma, sin preguntar, por pura ciencia infusa. Tememos ofender al pene, así de claro: "si no se ha corrido ya, ¿es qué mi pene o yo estamos defectuosos?", "si no me he corrido ya, ¿es que estoy mal hecha? ¿debo decirle algo o callarme para no molestar? vale, me callaré".

Este concepto machista de la sexualidad pasó de vernos como:
- el ideal de madre, respetada por su virginidad, que tras la boda pasa a ser un 24 horas para el marido, dispuesta siempre ante sus necesidades, asumiendo que su función es puramente reproductora,
- a tratarnos como unas mujeres que con la sola presencia de un macho nos volvemos locas de la vida- y ya no te digo con la penetración... ¡santa penetración! ¡divino tesoro! expertas, claro está, en sexo oral.
En ambos casos, son ellos los poderosos, los que nos controlan, los que dan sentido a nuestra sexualidad y nosotras, al parecer, no tenemos mucho más que decir ni que aportar.


Prejuicios y frustraciones sexuales

Con el paso del tiempo tus series y películas de televisión favoritas te reconocen como un ser activo sexualmente, eso sí, siempre bajo los eternos prejuicios de género:

¿Recuerdan "Sensación de Vivir"? Esa serie tan super moderna no paraba de recalcarnos que los hombres deben ser unos geniales y activos amantes. Si ellas intentaban igualarse, como le pasaba al personaje de Kelly, eran tratadas de putas y facilonas.
En cualquier caso, su reafirmación pasaba por amoldarse al patrón masculino: ellos hacen de la mujer un objeto y compiten para convertirse en el macho alfa, ellas se burlan de la chica impopular y "cosifican" también al hombre. El tema estrella, ¿ADIVINEN? ¡Sí, el tamaño de sus miembros!
Como guinda del pastel, a menudo nos recordaban que tener mucho sexo era muestra de no encontrarse en la vida y sinónimo de infelicidad máxima. El sexo, por lo tanto y salvo que estuvieras "requetesuperenamorada", nos llegaba como algo negativo.

Ellos gozaban de otra clase de privilegios, avalados por el argumento del instinto masculino, ese tan fuerte que hay que reconocer y casi aplaudir cuando se manifiesta con comportamientos sexuales de cualquier tipo y en cualquier momento (lo que incluye crecer con la más que desagradable idea de que pueden piropearnos, tocarnos cuando no queremos y babear, como si nuestro cuerpo fuera cosa pública y debamos acatar que es lo normal, "que no es para tanto, exagerada" y que es incluso algo bueno por muy humillada que puedas sentirte).

Por el momento, no se ve igual a un hombre soltero que mantiene relaciones sexuales sin compromiso que a una mujer. Da igual que estemos en 2014 y hayamos avanzado, da igual que me digáis que todo está superado, es mentira, y no se nos ve igual a nosotras que a ellos, siempre se nos pide más justificaciones y se nos denigra más que al hombre, siempre dando gracias porque él hace que "las feas" follen y que "las guapas" se corran. Siempre habrá alguien que venga con el cuento, "es que esa muchacha no se hace respetar" sencillamente porque quiso follar y lo hizo, mientras que en ellos "es lo natural hasta que asientan la cabeza".

A menudo me pregunto porque no hablar del sexo de forma más libre con los adolescentes, cargados de dudas. Constantemente nos educan bajo la prohibición: no te drogues, no bebas, no folles. ¿No sería más eficaz dar información, ayudadles a decidir, madurar y que eligieran su camino? Muy al contrario de lo que pudiera parecer, estos mensajes no han hecho que los jóvenes beban menos, follen con más cuidado o no se droguen. 
Y no hablemos de la homofobia en las aulas- homofobia que por cierto también viven a otro nivel los heterosexuales, porque si no eres un tipo rudo o todo lo femenina que consideran que deberías de ser te hacen la vida imposible llamándote "maricón" o "bollera" (que no, ser homosexual no es un insulto, pero todos sabemos que cuando ciertas personas usan estas palabras, lo hacen con afán de hacer daño). Una buena educación que también hablara de la orientación y la identidad sexual probablemente rompería con parte del acoso escolar y nos haría ser personas más libres.

He podido ver como las frustraciones sexuales y también las sentimentales han hecho infelices a muchísimas personas. Recordemos que no solo nos avasallan con la idea de que el sexo es el fantástico pene haciéndonos gozar al segundo- y que a mejores cuerpos "más-mejor-todo", otra falacia que nos sume en complejos varios, porque NO, no solo nos deben excitar los cuerpos inmaculados de los anuncios- sino que debemos tener pareja, cueste lo que cueste, ser amados por siempre jamás, así que no lograrlo supone un fracaso personal de los más grandes. 

Las metas con las que nos educan, hacen daño. Pensadlo bien, porque lo hacen. Es normal querer amar, tener sexo- también te puedes amar y follar a ti mismo, por cierto- pero no de la forma que nos han vendido. No de esa forma donde se debe cumplir con unas expectativas sociales, donde los géneros se ven sometidos y las mujeres particularmente relegadas a un segundo plano, donde las relaciones solo conforman un modelo: heterosexual y monógamo, donde el concepto de "amor romántico" lleva a mantener relaciones de lo más tóxicas y dolorosas. 

Todo esto responde a la educación machista que ha entrado en nuestras casas acompañada de la heteronormatividad, el falocentrismo, el sexismo y el coitocentrismo.

Dejemos de atar a las personas a golpe de prejuicio sobre sus prácticas sexuales, sobre qué hacen, con quiénes y cuántas veces.

Y no caigan en el error de que a ellos les puede el instinto y a nosotras la cabeza y el amor. Todo esto son ideas transmitidas culturalmente, así es como nos enseñan y así es como lo reproducimos luego en nuestro día a día.
Y sí, amigas y amigos, el hombre goza cuando se le estimula la próstata, no es cosa exclusiva de los homosexuales (que estoy un poco harta de este comentario de lo más homófobo y estúpido).
Y sí, también nos ponen las caricias, los susurros, las miradas, las palabras, los mordiscos, las risas, la complicidad, el coqueteo, el erotismo,... y un sinfín de cosas más. 
Y si no pregúntenles a las lesbianas, quiénes sin un pene son tan activas sexualmente como las demás. 
Exploren y disfruten. 


Cuando tengan sexo, hablen... y cuando no, también

Hablen cuando follen, digan que les gusta, como les gusta, vívanlo normal, el otro no debe saber todo de ti, tiene un conocimiento genérico de tu biología pero no de absolutamente todo, la sexualidad es más compleja y el ser humano también. 

Si alguien te dice que así no, que todavía no se ha llegado al clímax, no es nada malo, hay miles de formas de conseguirlo y se puede seguir disfrutando (incluso hay momentos en los que llegar al orgasmo no es la meta absoluta). 

No se sientan frustrados por recibir consejos o apreciaciones del otro ni lo vivan con tensión. Hablen, comuníquense, sepan del otro y de sí mismos y el sexo será mejor. Y tóquense. Vivan su sexualidad como quieran, como guste, respetando. 

Y hablen con amigos y amigas y generen debates. Y derrumben entre todos y todas las estúpidas ideas impuestas por una sociedad inmersa en un sistema capitalista, de consumo, bajo el mandato absoluto del hombre blanco, heterosexual, "machote" por excelencia.

Chicho Terremoto, haciendo lo que más le gusta, levantar faldas.

sábado, 2 de agosto de 2014

Estries


Durant anys he amagat el meu cos. Les dones de veritat no tenen estries. Es cuiden i són millors que tu. Per què no ets més maca? Més popular? Per què no ets altra? Una altra que es vol perquè s'ho mereix, perquè és prima, alta i destaca. 



Has de tenir un cos llis, amb una pell perfecta. Mira les fotos de la publicitat. Les estries fan vergonya. Són lletges. No poden estar en tu. Posa't una samarreta que, pel bé de la societat, oculti tots els teus defectes. Perquè les dones com tu, no han d'anar mostrant-se. No has de tindre visibilitat. Aquest vestit no és per a tu. Puc veure els teus braços i les teves cuixes, grossos. No ets cap model, de què vas? 

Vaig de mi. 

Perquè el millor que he pogut fer és acceptar-me. I veure les meues estries. I adonar-me que són normals, que existeixen, que les tenen homes i dones, que apareixen quan et desenvolupes i quan t'engreixes (perquè sí, ho faig, m' engreixo i m'aprimo). La publicitat no és real. És un ideal. I els ideals fan un mal ben fort. Generen frustracions. T' amarguen. Aquestes estries, no seran precioses- o ho són més del que a vegades sento- però són meues i formen part del meu cos. EL MEU COS. LA MEUA VIDA. I no passa res. Perquè no sóc perfecta. I no em fa por no ser-ho. Tu tampoc ho ets. Supera-ho. 

Moltes dones tenen estries. I no passa res.






sábado, 12 de julio de 2014

Rebel·lió!


Vaig descobrir que la manera de ser jo
implicava rebel·lió.




viernes, 4 de julio de 2014

Eres tú, hombre de izquierdas.

Compañero:

Ambos somos de izquierdas, quizá no militemos en el mismo partido, ni hemos coincidido en la misma asamblea, asociación o plataforma vecinal, o por el contrario, nos cruzamos por ellas en repetidas ocasiones. Estoy más cerca de ti, que de cualquier votante del PP o híbridos raros similares. Queremos luchar y cambiar las cosas, entendiendo que la democracia es otra cosa y no esta mentira de votar cada 4 años. Nos hemos dado cuenta que este sistema capitalista nos está asfixiando. Sin embargo, constantemente me pides justificaciones (por más que argumente, nunca es suficiente) y espero que no te siente mal, pero estoy un poco harta.
Eres tú, hombre de izquierdas, quién dice de que se puede bromear e ironizar, que luchas son las serias, las necesarias y las aceptadas y cuando estoy o no exagerando.

Aunque no lo admitas, miras con recelo la palabra feminismo y no va mucho contigo el tema de reconocer el patriarcado y el machismo. Si lo nombras, es con la boca pequeña o incluso para reírte de las feministas radicales, tratándolas de pesadas, mujeres amargadas que no tienen nada más que hacer que subirse al carro de la defensa de su género, casi por necesidad de desprestigiar al hombre. Por supuesto, sus voces no son tan necesarias en tu asamblea o reuniones, plagadas de hombres intelectuales que realmente tienen el poder de la verdad. Es probable, que incluso saltes con que no hace falta ser "tan feminista" porque en realidad te parece una lucha menor. De este modo, contribuyes a aceptar como normal el machismo (quizás de una forma más sutil o menos carca que en el pasado, pero ahí estará, en tu manera de analizar la historia y el presente de las mujeres y la sociedad, e incluso en tu manera de tratarlas, condescendientemente o por el contrario, con cierto despotismo). Denunciar la violencia de género o el acoso callejero te parecerá bien siempre y cuando no ocurra en el colectivo o espacio donde militas. Entonces lo minimizarás y escucharás antes la versión del compañero que el de la compañera agredida.

De la misma forma crees tener superada la homofobia. Eso sí, los gays te parecen todos unos acosadores a los que aceptar siempre y cuando no vayan soltando plumas a tu paso. Criticas el día del Orgullo Gay por considerarlo un simple Carnaval. Querido compañero, que este sistema, haya cogido la parte festiva y sexual de la celebración, olvidándose de la parte histórica y reivindicativa, no hace que debamos ignorar dicho día (que recuerda los disturbios ocurridos en Nueva York en 1970), ni al colectivo LGTBI en su totalidad. Dices que nadie tiene que hacer público si es lesbiana o gay, que así se ayuda a la normalización, al fin y al cabo, ¡tú no proclamas que eres heterosexual! Compañero, lo proclamas de forma involuntaria cada día. Cuando te fijas en el físico de una mujer y resaltas sus atributos a los demás (cosa además bastante machista), cuando hablas abiertamente de tus parejas-mujeres o cuando generas debate sobre el sexo heterosexual. Te das el lujo de poder hacerlo porque tu condición de heterosexual es la orientación mayoritaria, impuesta y aceptada socialmente. Obviamente, reconocer la homosexualidad de uno es algo que concierne a esa persona únicamente, pero cuando se dice sin tapujos, se ayuda a derribar muros, a ser más libre y a que la sociedad lo vea con mayor normalidad (y te recuerdo que si algo le gusta a la derecha es que todo sea privado, para poder criticar aquello que no esté dentro de los parámetros de relación heteropatriarcal y de paso, seguir con su estela de hipocresía a raudales).  

Por supuesto, apoyas a la gente con discapacidad, pero estas hasta las narices de que en tu empresa contraten a "gente no apta" que ralentizan tu trabajo. Lo ideal sería que las personas con diversidad funcional fueran contratadas con normalidad, pero no es así, porque como bien sabes, el sistema capitalista no los encuentra productivos. Aunque contratar a alguien basándose en que la empresa recibe una bonificación no es la solución perfecta si es la alternativa más factible que tenemos por el momento y el modo de que estas personas estén dentro del mundo laboral (y olvídate, nadie te está quitando tu trabajo, el % de gente con una minusvalía reconocida contratada sigue siendo bajísimo). Si tienes que hacer una crítica, hazlo al sistema, al empresario, pero no al colectivo oprimido.

Por otra parte, tampoco te parece tan importante:
- El ecologismo: "Total, queramos o no, este mundo no se va a poder cambiar porque recicles cuatro cosas o se proteja más el territorio", "el progreso es lo que tiene"...
- El maltrato animal: "Vinieron al mundo para sufrir, matarse entre ellos y que nos los comamos", "la gente es que se escandaliza por todo, no es para tanto lo de las fiestas que usan animales"...
- El derecho a decidir de los pueblos: "Si quieren independizarse están en su derecho, pero y sí ahora se quiere independizar mi barrio, ¿qué hacemos? es ridículo", "no quieren defender su lengua, solo imponerla"...

Simplificas y ridiculizas luchas que deberían ser la tuya también, porque te recuerdo que es ese sistema capitalista que tanto nombras el que vive de oprimir al otro, animal, mujer, hombre, medio ambiente, pueblo, en lugar de escuchar con humildad y menos soberbia, de informarte y conocer la historia. 

Compañero, no impongas, no quieras controlar, no te burles y sobre todo no busques ejercer el control. Muy al contrario de lo que crees, no estarás luchando de una manera constructiva, si no que dividirás todo activismo y generarás jerarquías varias, entorno a discursos dogmáticos que quemarán a buena parte de las personas que tengas alrededor. 


viernes, 13 de junio de 2014

Carta a los gurús de la seducción


Querido Álvaro Reyes (Mario Luna y amigos):

Hace poco leí en El Diario que varios organismos denunciaban el machismo y la violencia de género que promueves. Te diré que estoy muy contenta por ello.

Desde hace un par de años y a través de otro supuesto experto del mundillo, Mario Luna, vengo percibiendo el espantoso éxito de estos movimientos. Y digo espantoso por la connotación tan negativa que promovéis respecto a qué es comportarse como un hombre de éxito en esta sociedad.

He leído vuestros artículos, visitado vuestros perfiles en Facebook, hablado con gente que os conoce, entrado en vuestros foros, he echado un vistazo a los manuales que nombráis, así que por favor, no me vendáis la moto: lo que hacéis no es nada bueno y solo os estáis ayudando a vosotros mismos.

-         Machismo

Quizá Álvaro no te consideres machista, es más, quizás no sabes ni definir el machismo, crees que es algo superado socialmente y encuentras absurdo que te lo llamen.

El machismo es una forma de pensar y actuar que promueve la discriminación, situando a la mujer en inferioridad y resaltando para ello los supuestos roles de género.
Puede ir desde algo cotidiano como pensar que la mujer es la que friega y el hombre el que trae el dinero a casa hasta comportamientos más crueles como la violencia psicológica y/o física.

En definitiva, es una cuestión de lucha de poder donde el género masculino ejerce supremacía sobre el femenino.

Cuando:
-         aconsejas que la forma de seducir es acosarnos,
-         dices que el “no” de la mujer no es un “no” real,
-         nos  llamas zorras o escribes que se nos debe tratar como putas,
-         distorsionas la palabra feminismo,
-      grabas vídeos donde manifiestas que una posible relación se puede terminar a base de violencia,
-         exhibes a mujeres en tu blog dándote su aprobación como amante,
-        describes a las mujeres con las que mantienes relaciones (recuerdo que leí en un foro que usáis TB “tía buena” más un número del 1 al 10 para puntuarnos)
-        te amoldas al criterio estético que la sociedad de consumo nos vende (aquel que considera que el atractivo de una mujer está exclusivamente en medidas de modelos)

…etcétera…,

estás promoviendo el machismo y de paso, siendo un inconsciente.

Muchas mujeres siguen muriendo a manos de sus parejas (800 en los últimos 10 años, en el Estado Español), hombres que pensaban que el maltrato era la fórmula de relacionarse y menospreciarlas lo que se merecían. Al leer tu twitter y ver que aconsejas que no hay que aceptar un no hasta follarnos, no puedo más que sentirme profundamente indignada y considerarte un ser despreciable.

La educación, la historia, ha inculcado mucho machismo, como también mucha homofobia y mucha xenofobia y en general, desprecio hacía todo aquello que se consideraba diferente. Evidentemente se ha avanzado y hay mayor nivel de concienciación pero no es algo superado totalmente; 8 de cada 10 europeas sufre algún tipo de acoso sexual a lo largo de su vida, entre otras estadísticas, lo que nos señala que el patriarcado sigue vivo y latente en nuestras sociedades.

El machismo no es solo algo del pasado, quizás ha cogido otras formas, se ha adaptado, pero sigue existiendo. Machismo es: que nos paguen menos, que tengamos que sufrir situaciones de acoso sexual (del jefe, de un tío en un autobús, obscenidades de chavales en una discoteca…), que en una entrevista nos pregunten cuando vamos a tener hijos, que se insinúe que poco menos usamos la regla para ser unas vagas que trabajan menos que los hombres, que nos hayan educado con el “debes ser más femenina para que te quieran”, que se nos asfixie con unas medidas 90-60-90… y un largo etcétera.

Me viene a la memoria una entrevista de Dani Mateo a Mario Luna- otro supuesto gurú de la seducción- donde el propio Mario confesaba entre dientes y con sonrisa incluida, que lo que hace es misoginia en estado puro (¡ahí es nada!¡MISOGINIA! ¡odio hacía las mujeres! Me pregunto si nos hubiéramos quedado igual si hubiera confesado ser racista). En el vídeo, que se puede ver en Youtube, este señor argumenta que es bueno para la especie que seamos tratadas así. ¿Tratadas cómo Álvaro y Mario? ¿Cómo objetos? ¿Cómo pura fuente de estímulo sexual para el hombre? ¿Cómo fórmula para subir egos a base de desprecios? ¿De qué especie habláis? 

Ahora es cuando me soltarás el rollo del Macho Alfa, que la mujer busca un buen semental para ser preñada. De primeras, no hemos venido al mundo para ser exclusivamente madres- es una decisión personal y en ningún caso una obligación- y de segundas, ¿qué te convierte en un Macho Alfa? La soberbia, la prepotencia, la competitividad desmedida, la violencia, el maltrato, el uso de la humillación, son atribuciones que el machismo ha otorgado al hombre. En una sociedad avanzada, que se considera igualitaria, no deberíamos consentir definir así el rol masculino.

La argumentación de que el hombre siempre está dispuesto a tener sexo y por eso debe ir a por todas, todo el tiempo, se desmonta por sí sola: Álvaro tienes un cerebro, por increíble que parezca puedes usarlo para discernir sobre cuando estás coartando o no la libertad de otra persona.  

Entrevista a Mario Luna por Dani Mateo:


-         Feminismo

El feminismo no es lo mismo que el machismo pero al revés.
El feminismo no odia al hombre.
El feminismo no es hembrismo.
No existe ninguna corriente hembrista en la sociedad.

El feminismo cuestiona los roles de género que nos encorsetan, denuncia la discriminación, exige la igualdad de género ante la ley, rompe con los tabús sexuales y es sinónimo de liberación.

Cuando te burlas del feminismo, te burlas de todas y todos los que lucharon por derribar obstáculos, consiguiendo una serie de libertades de las que ahora mismo te estás beneficiando.
Le debemos a esta gente, así como al colectivo LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales) toda la lucha que han llevado a cabo y que ha ayudado a la liberación de todos aquellos que estaban oprimidos, incluidos mujeres y hombres heterosexuales que han vivido su sexualidad y su género entorno a estereotipos.

De otra parte, cuando hablas de "feminazismo" empleas un término creado por un ultraderechista estadounidense e insultas a un movimiento positivo como es el feminismo con una palabra tan terrible como es el nazismo.

Y por último, que incluyas en tus vídeos mujeres no te convierte en feminista ni en menos machista, dado que las usas exclusivamente para lucirte, como mera decoración.

Te dejo aquí un aporte interesante:


-         Fraude

Se supone que el objetivo que persigues es ayudar a jóvenes a través de una especie de ciencia sobre como seducir. En primer lugar, esto sería más bien una "pseudo-ciencia". No tiene fundamento, se sostiene sobre prejuicios y machismo.

Veo como empleáis términos como autoestima, habilidades sociales y otros procedentes de verdaderas disciplinas de estudio como son la sociología o la psicología, sin ningún tipo de pudor.

No sois profesionales, no sabéis de que habláis y cimentáis entorno a vuestra persona una secta, vendiendo humo y buscando reconocimiento personal y poder. Puro narcisismo. Ningún profesional con dos dedos de frente colgaría sin parar fotos de sí mismo a solas o en compañía femenina para demostrar lo buen seductor que es. Si se pretende ayudar, el objeto es eso, la ayuda, y no uno mismo.

Si alguno de los chavales que te siguen necesita ayuda para superar una fobia social, les recomiendo que se informen bien y que acudan a profesionales de verdad, para los que el paciente es lo importante, tienen estudios sobre el tema, experiencia y seriedad. 
En cualquier caso, estoy convencida que la mayoría simplemente son chicos tímidos y ¡no pasa absolutamente nada! Que cueste entablar conversación con otra persona es en la mayoría de los casos, normal y corriente. Si eres de este grupo: déjate llevar, vive experiencias nuevas e irás derribando obstáculos sin problemas. Que nadie te meta en la cabeza que tienes un problema gravísimo y que debes resolverlo cuanto antes mejor, que las mujeres te ignoraremos, que no eres un buen Macho Alfa, que eres un fracasado. Solo quieren seguir viviendo de los complejos ajenos (probablemente ellos deben volcar sus frustraciones contra las mujeres, así que no son ningún ejemplo a seguir).


-         Relaciones tóxicas

Pero además tus enseñanzas van más allá, potenciando las llamadas relaciones tóxicas. No sé si sabes en qué consisten: son relaciones que desgastan mucho emocionalmente, que son desiguales, que generan mucho caos y ambivalencia, que no hacen madurar a las partes que la forman, que aportan grandes cantidades de dolor y frustración, que generan depresión, ansiedad y semejantes.

La sociedad está plagada de mensajes que incitan a vivir relaciones tóxicas en canciones, libros, series, películas. Algunos de los ejemplos de ideas tóxicas son: “debo aguantar para no estar solo/a”, “el amor todo lo cura”, “si me hace daño es que me quiere”, “sin él/ella no soy nadie”, “si el sexo es bueno todo irá bien”, “los hombres son así, hay que perdonarlos”...

En el momento que defiendes que hay que ir de Macho Alfa, que actúas de forma machista, también estás aprobando las relaciones tóxicas, generando entorno a ellas una forma de vivir y ser.
Las relaciones tóxicas no tendrían que ser ejemplo de entender el sexo, el amor o la amistad. Con ellas, solo perpetuamos el maltrato.

Eso Álvaro es lo que haces y estás haciendo: enseñar a ser un acosador atormentando a las posibles mujeres que conozcas en un intento de mantener intacto tu ego de macho.

¿Por qué decido escribir esta carta?

A estas alturas ya habrás pensado: "que pesada, otra feminazi, seguro que no se come un colín, seguro que es una tía fea".

Soy una persona concienciada socialmente y me indigna el asunto: que gente joven sea tan inconsciente y siga transmitiendo machismo. Como mujer me horroriza cada una de esas supuestas enseñanzas que das, tanto por las mujeres como los hombres. No aportáis nada bueno a la sociedad.

Todos tenemos una responsabilidad social, vosotros también. Cuando colgáis vuestros “trabajos”, escribís un artículo, redactáis un blog y además os estáis lucrando con todo ello, tenéis una responsabilidad para con lo que hacéis y lo que transmitís (y por cierto, si crees que desde El Diario se ha atentado contra tu honor e intimidad, te recuerdo que todo lo que haces es público, ahí está, no es un mero bulo, es más para mí has perdido toda clase de respeto cuando leo en tu twitter que somos tratadas como putas porque somos unas putas y cuando aconsejas que se nos instigue hasta que aceptemos follar).

Si vuestra responsabilidad social pasa por ser unos irresponsables que venden humo y buenas dosis de machismo, la mía es contestaros (arriba lacampaña #MiAcosoNoEsTuNegocio).

En cuanto a mi vida sexual y sentimental, a diferencia de ti tengo clase y no necesito colgar mi curriculum. Si se te ocurre que la frustración es lo que me incita a ello decirte que más bien es la impotencia de ver tanto desprecio sobre las mujeres y tanta ignorancia que quiere pasar por disciplina y ciencia.

Álvaro no, no soy la clase de chica que tú consideras prototipo de belleza, es más, soy gorda, te lo digo para ahorrarte el comentario. No me importa porque sé lo que soy y he superado cualquier tipo de comentario malintencionado por mis kilos de más. Si simplificas todo a una cuestión de complejo físico, estarás siendo eso, un simple (más si cabe).

Espero que todo esto se haga viral, que recibas muchas contestaciones de parte de mujeres, que llegue un punto que no puedas grabar vídeos porque te reconozcan por la calle y solo recibas desprecio, y ya de paso, estaría genial si alguno de tus seguidores ve la luz y huye, huye de esta mentira que vendes.
También espero que sobre ti caigan las denuncias pertinentes y se te desmonte el negocio que te has montado a base de acosar a las mujeres.
Y si no, al menos me he quedado a gusto.

domingo, 19 de enero de 2014

Gorda



Estoy harta de que la gente use la palabra gorda como insulto, gorda es un adjetivo, como delgada. No sé porque se usa con el fin de hacer daño. Sería como decirle a un rubio, rubio. Además, también soy miope y nadie me lo recuerda, ni me lo dice para hacerme sentir mal.

Estar gorda no es estar enferma, ni ser menos mujer, ni ser fea. Que si estoy enferma, no soy el prototipo de mujer o soy fea, ¿qué pasa? ¿acaso no tengo derecho de caminar libremente por el mundo sin ser despreciada a cada paso? Estar gorda solo define una imagen corporal.

Que reconozca la palabra gorda como un mero adjetivo no significa que me guste que la gente vaya llamándomelo por la calle, básicamente porque esa gente lo usa para ofender y porque nadie tiene derecho a recalcarme lo que soy o dejo de ser como si su criterio estuviera por encima del mío. Reconocer la palabra gorda con naturalidad es más un ejercicio de aceptación y superación personal que otra cosa. 

Como mucha gente, especialmente las mujeres, he sufrido comentarios malintencionados no solo en la adolescencia sino en la edad adulta: "que poco femenina eres", "si quieres ligar, debes ponerte más buena", "si las mujeres como tú ligan es porque hay mucho tio salido". Pero además he sido objeto de apreciaciones que pretendiendo ser beneficiosas han resultado ser grostescas:  "mírala, es incluso feliz estando como está".

¿Qué es ser femenina? Hemos atribuido al concepto de femenino aspectos como la preocupación por la estética, la elegancia, la delicadeza y lo asociamos a ser una seductora, marca curvas, lleva escote, súbete a tacones y en general, haz todo aquello que resulta sobre todo atractivo para el público masculino. ¿Pero no se puede ser femenina sin escotes o siendo gorda? El concepto creado entorno a lo que resulta femenino en una mujer, es eso, creado, sujeto a aspectos culturales y sociales, de acuerdo a lo que está o no de moda. 
En momentos cruciales de nuestra vida, las mujeres recibimos esta crítica respecto a lo que se espera de nosotras estéticamente, generándonos complejos y preocupaciones, temores e inseguridades que nos hacen cerrarnos en banda y sufrir innecesariamente. La sociedad de consumo no ha mejorado todo esto, imponiéndonos cánones de belleza que supuestamente deben definirnos como mujeres de éxito. 

Nuestras madres y padres ya se encargaron de guiarnos en el camino de lo que se espera de nosotras como mujeres que conseguirán un marido y ser ovacionadas por los demás. Me vienen a la cabeza algunos progenitores valorando positivamente el físico de sus hijas delgadas mientras que a las hijas más gordas, menos agraciadas o con otro tipo de estética no normativa se les aconseja como maquillarse, hacer dieta y seguir el referente de las hermanas "guapas".

Se supone que debo esforzarme para pasar a ese grupo tan admirado; el de las tías buenas. ¿Buenas para quién? ¿para los hombres? ¿qué clase de hombres? ¿por qué hombres? ¿qué es estar buena? Es evidente que todos y todas estamos influenciados por la sociedad, yo no escapo de ella, pero me niego a tener que ser nada para nadie y más cuando ese alguien no ve más allá de lo que otro ha impuesto para vendernos silicona, batidos para perder peso y ropa de marca, pero no nos ayuda a desarrollarnos como personas respetuosas, educadas con los demás, que también ponen en práctica el auto-cuidado.
La vida de ninguna mujer tendría que pasar por la promesa de encontrar un Príncipe Azul a golpe de un físico aceptado socialmente (concepto este del Príncipe Azul que también toca las narices dada su carga machista, según el cual un súper hombre vendrá a rescatarnos de todos nuestros traumas y nos amará por siempre jamás).

Pero aún ahí más: al parecer, si alguien se fija en mí es porque carece de criterio y no quedaba otra a la que optar. Debo pues, darle gracias a los hombres (omnipresentes) porque su género y consiguiente ganas constantes de sexo, hacen que yo tenga vida sexual/sentimental. ¿Alguien se puede imaginar cuánto de denigrante tiene este comentario? ¿Cuánto de machista? 

Una mujer que decide mantener relaciones sexuales sin compromiso siempre debe justificarse mucho más que ellos y en cualquier caso, siempre sale peor parada (no es lo mismo ser un single, un ligón, un putero, que ser una solterona, una fresca, una puta). Decidamos lo que decidamos se nos cuestionará: "cómo es eso de no tener pareja, ¿eres incapaz de querer?", "tal vez eres un poco golfa", "como eres gorda, no eres deseada y te quedas con los primeros que pasan".

Voy a contaros un secreto: las mujeres gordas podemos ser inteligentes, atractivas, seductoras, buenas amigas, compañeras, divertidas, sociales y podemos gustar y practicar sexo como las demás. Podemos querer tener pareja, enamorarnos, podemos no quererlo, podemos salir y tener sexo una noche o no tenerlo. Lo demás son prejuicios e ideas absurdas de gente prejuiciosa y sí, absurda. 

Pero sin lugar a dudas, mi frase preferida es aquella que viniendo de mujeres con  unos físicos que entran dentro del canon de lo valorado socialmente, no pueden más que sorprenderse ante mi felicidad porque, oh eres gorda y oh, las gordas solo lloran. Este es un claro ejemplo de lo que han hecho con nosotr@s, comos nos han educado, con una muy poca inteligencia emocional, donde no cumplir con un estereotipo cuadriculado debe llevarte a la depresión. No sé a vosotr@s, pero yo sí que creo que en la variedad está la gracia y como persona de izquierdas que me considero, no creo en la homogeneidad sino en la heterogeneidad y me niego a creer que el atractivo de alguien se encuentra sujeto exclusivamente a unas medidas. 

He hecho dietas brutales y he perdido muchísimo, pero tengo tendencia a engordar y me gusta comer. No estoy enferma, todas mis analíticas dan buenos resultados y aunque no iré a las Olimpiadas, siempre he hecho algo de ejercicio. Y aunque soy algo perezosa, no me considero vaga. Tampoco estoy enquistada en un sofá sudando y oliendo mal, comiendo sin parar comida basura y con las arterias a punto de estallar (de hecho ese tipo de comida no me gusta). E insisto, si fuera muy vaga, no hiciera deporte o estuviera comiendo compulsivamente sería mi problema y nadie tendría que meterse en esto sin mi permiso.

Ser gordo no es necesariamente ser obeso mórbido, quede dicho de paso, al igual que ser delgado no es ser anoréxico. En cualquier caso, nadie tiene el derecho de meterse con personas con anorexia u obesidad, delgadas o gordas, con problemas de salud o sin ellos, el respeto tiene que estar por encima de todo (un dato: prácticamente todo es considerado obesidad y si no mirad las tallas de ropa para mujeres).

Asumidlo ya: hay gente gorda, como hay gente delgada. Existen y tenemos derecho a ser así, tal cual. Perder peso o no es una decisión personal. No estoy en contra de las dietas siempre y cuando sean saludables, tan solo que creo que nadie debe imponerlo como meta a tod@s aquell@s que no tenemos el peso "justo". Y por favor, dejen de disfrazarlo de salud. Nadie te sugiere que pierdas peso por el bien de tu corazón- o no en la mayoría de los casos- y aunque estas personas tengan presente que la agilidad, el colesterol, la alimentación equilibrada son aspectos importantes, el criterio que suelen usar para construir su discurso es el estético.

Y no, tampoco voy a comerme el concepto de mujer gorda que nos pretenden vender las grandes marcas (gordibuenas), ese que defiende las tallas grandes siempre y cuando sean mujeres muy exuberantes, sin estrías, con cuerpos prietos, sin barriga y lleven lencería sexy para como siempre, estimularles a ellos.

Vivimos bajo el dominio del IMC (índice de masa corporal), que por cierto, olvida la constitución de la persona, persiguiendo a toda costa el peso justo: no puedes estar más gordo pero tampoco más delgado. 
¿No os ha quedado claro ya? Hay gente delgada y gorda y estaría bien olvidarse de tanto anuncio para conseguir UNA TALLA NORMAL (¿qué es ser normal?¿existe la tan nombrada "normalidad"?¿no es simplemente un modo de control social?).

Parece que tengamos que tener los abdominales JUSTOS, el culo JUSTO, el peso JUSTO, hacer el ejercicio JUSTO, las tetas JUSTAS. Pues miren, NO. Las tetas se caen, las estrías aparecen y las caderas se ensanchan. Y tenemos derecho, es más, creo que es pura necesidad, de aceptarlo y defenderlo como algo que nos enriquece: la diferencia es buena y existe. Dejen que la gente se ame así misma para poder crecer como persona y poder tener relaciones sanas con el resto, dejen ya de decirnos que debemos ser como mujeres, abracen las ideas feministas, apoyen a los demás para estar bien, decidan lo que decidan.

Os dejo un vídeo fantástico de una presentadora que demuestra ser fantástica tal cual: GORDA.